“La música siempre estuvo ligada a mi vida”

Fernando de la Orden es un reconocido tenor de nivel provincial y nacional, que además realiza giras por distintos paises. En la actualidad se encuentra trabajando entre dos gustos que tiene desde niño: la música y la política.

Fernando de la Orden inició su camino musical en su infancia: “esta cosa musical fue sembrada por mi padre, también cantando en el coro de niños de la Universidad, cuando tenia 7 u 8 años”. “Salvo algún pequeño impasse, la música siempre estuvo ligada a mi vida”, sintetiza.

A la edad de 23 años, cuando se encontraba formando parte del grupo folclórico Los Sureños, tuve que ponerle un pausa a su carrera artística debido a la crisis del 2001. “Esa época golpeo al país en general y los músicos no fuimos la excepción. Tuve que afrontar otros rumbos laborales. Fue un párate de 6, 7 años”, recuerda.

Para Fernando, tras esta pausa, el volver a la música fue algo muy lindo, “tengo el recuerdo de volver a cantar y reencontrarme con cosas que uno por ahí cree que no están. El reconocimiento del publico o la prensa que me dio un espacio para poder difundir mi arte”.

Recuerda con cariño a personas que le dieron la posibilidad de expresar su arte. “Me encuentro gente como Roxana Sella, quien creó y produjo un montón de mis proyectos”, rememora con alegría.

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En un rápido ping pong, se atrevió a definir con una palabra a los 3 grupos de música clásica por los cuales es conocido: “Fra Tenori son amigos. Grupo Quattro es proyecto. Los Juan son emociones”.

Entre música y política

De reconocida trayectoria musical, de la Orden también se le anima a la política, ocupando en la actualidad el cargo de Director de Cultura de la Municipalidad de Yerba Buena.

“La política siempre la tuve muy presente por mi familia. En principios del 2016 me encuentro sin querer con Mariano Campero, quien me expresa la inquietud de ser director de cultura, lo cual me parecía una locura”, relata el funcionario de la Ciudad Jardín.

“No me arrepiento, es una experiencia muy gratificante. La parte de cultura por ahí estaba un poco escondida. Yerba Buena es una ciudad muy particular con cosas muy tradicionales, pero también muy modernas”, explica en relación a lo que significa hoy ser director de Cultura.

Consultado sobre la posibilidad de seguir caminando este nuevo rumbo, confiesa que se imagina ligado a la política en un futuro, “uno es esclavo de sus palabras, pero mi intención es seguir en el camino de la política. Son formas de generar cosas nuevas y los tucumanos necesitamos imperiosamente un cambio”, concluye.