EDET emitió un comunicado tras el apagón del miércoles

EDET emitió un comunicado acerca del corte de energía eléctrica que afectó diversos puntos de Tucumán. El motivo de este inconveniente fue generado por la quema de cañaverales.

Llega el invierno y, una vez más, los cielos tucumanos se revisten de hollín. ¿Cuál es la relación entre la antigua práctica de quema de cañaverales y el suministro eléctrico de Tucumán?

La quema de cañaverales es una práctica que data de años en Tucumán. Es dañina para nuestro aire, nuestro suelo y nuestra salud. Sin embargo, sus perjuicios no se detienen allí: producen “apagones” eléctricos como los que se registraron en la provincia durante el día de ayer. Este hábito, penado por ley, afectó a 291 mil clientes alrededor de las 20 h.

“El fuego genera gases conductores que, cuando se acercan al tendido eléctrico, provocan cortocircuitos en las líneas” explicó Daniel Nicoloff, gerente de operaciones de EDET. En esta oportunidad, las llamas originadas en Manantial Sur afectaron directamente a líneas de alta tensión de la empresa transportista de energía eléctrica de la región noroeste, TRANSNOA S.A., ocasionando una pérdida de potencia de 190 MW (megavatios). Ese abastecimiento es el que recibe posteriormente EDET para realizar una correcta distribución entre la población tucumana.

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La consecuencia directa, según observó Nicoloff, fueron los fallos y cortes de luz que afectaron a gran parte de la provincia. “En cuanto nuestro centro de operaciones detectó el inconveniente, lo informamos inmediatamente a la empresa transportista, expectantes de un restablecimiento”, agregó Nicoloff. Fueron necesarias dos horas de reloj para reponer la distribución de forma general y, mientras se recuperaba la capacidad de transporte, EDET priorizó la necesidad de los hospitales. Es que, incluso en tiempos de pandemia, la quema de cañaverales no da tregua.

“Una vez que el frente de fuego fue avanzando, el panorama general mejoró. Esto se debe a que las llamas no impactan físicamente al tendido, sino el efecto conductor de sus gases. En esta ocasión, las instalaciones afectadas fueron ajenas a EDET, pero no siempre es así. Estas quemas, además de los perjuicios económicos que genera para la empresa, afecta directamente a comerciantes y al desarrollo productivo de Tucumán”.

“Es necesario un profundo cambio cultural, tanto para evitar estas prácticas como para denunciarlas oportunamente. Afectan nuestra salud y nuestro desarrollo como sociedad”, llamó a la reflexión Nicoloff.